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LAS 5 ETAPAS DE ACEPTACIÓN A MEDIDA QUE LOS ROBOTS INGRESAN A LA FUERZA LABORAL

Por Manuel A. Sordo, General Manager para Latinoamérica de Universal Robots

Durante los últimos años, la conversación sobre robots y trabajos se ha centrado en gran medida en cómo la automatización está preparada para disrumpir la fuerza laboral. Los artículos especulativos llenos de estudios, informes y opiniones abstractas han concluido casi universalmente que una fracción significativa de la fuerza laboral mundial está en riesgo. En algunos sectores específicos donde los robots están comenzando a tener un impacto, como plantas manufactureras, logística del almacén, entre otras, estas preocupaciones son comprensibles, porque los robots están comenzando a trabajar junto a los humanos cada vez más.

No es de extrañar que los trabajadores humanos tengan miedo por sus trabajos. Se les ha dicho una y otra vez cómo los robots serán más rápidos y baratos, desplazando inevitablemente a las personas sin las habilidades y experiencia necesarias para competir. Este es el centro del debate sobre robots y trabajos, y la suposición siempre ha sido que la introducción de robots significará el principio del fin para los trabajadores humanos en trabajos monótonos, peligrosos y sucios.

Desde hace ya algunos años, Universal Robots ha estado desplegando flotas de cobots en diferentes industrias de todo el mundo. Estos cobots ayudan a los humanos con diversas tareas, minimizan el trabajo pesado y ayudan a los humanos a trabajar de manera más eficiente. Nuestros robots están a la vanguardia de un cambio hacia la automatización colaborativa, pero no son una amenaza para los trabajadores humanos. Sabemos por experiencia que las empresas adoptan nuestra tecnología con el objetivo de ayudar a sus trabajadores humanos a ser más productivos, en lugar de reemplazarlos por completo.

Sin embargo, no siempre es fácil comunicar esto a los trabajadores que han estado escuchando durante años que su reemplazo robótico es inminente. Introducir robots en un lugar de trabajo puede ser una tarea compleja y dinámica. Si bien puede comenzar con trabajadores que sienten que sus trabajos están siendo amenazados, el resultado final son industrias llenas de humanos más felices y saludables que siguen siendo la pieza central de un negocio competitivo.

En este contexto Universal Robots ofrece una guía que puede ayudar a reducir la incertidumbre de los trabajadores humanos sobre sus trabajos frente a la integración de la robótica a través de cinco etapas únicas de este proceso.

  1. Miedo, el primer obstáculo a superar

Cuando una empresa decide que debe integrar una solución robótica e informa a los trabajadores que interactuarán con los robots, la primera etapa suele ser el miedo.

Obviamente, las personas se ponen nerviosas frente al escenario de ser remplazados con robots, de que pueden perder sus trabajos.

Esta es una reacción perfectamente comprensible considerando la reputación que tienen los robots. Sin embargo, la mayoría de las empresas adoptan un enfoque muy proactivo para ayudar a sus empleados a comprender exactamente por qué se introducen los robots y cómo trabajar con ellos mejorará su trabajo.

En cualquier espacio de trabajo en México y Latinoamérica, por ejemplo, es necesario explicar que la interacción hombre-máquina solo funciona si ambas partes se aceptan mutuamente. Las industrias pueden llevar la mejor tecnología a sus espacios de trabajo, pero nada funcionará si la fuerza laboral no acepta la tecnología.

Esta aceptación depende de informar a los trabajadores con mucha anticipación y explicar exactamente lo que los robots harán (y no harán).

Al principio, los líderes empresariales deben establecer para qué se utilizarán los robots y que estos no se harán cargo de los trabajos de las personas. Están ahí para ayudarlos. Y esto tranquiliza el entorno.

  1. Aprehensión, detractor del progreso

Una vez que llegan los robots, el miedo a la pérdida de trabajo se reemplaza por esta segunda etapa, la aprensión. Los trabajadores ven que sus trabajos son seguros, pero que habrá cambios significativos en la forma en que se manejan las cosas. Las preguntas comunes sobre los robots incluyen, “¿cómo trabajo con él?” Y, “¿estoy calificado para usar esto?”

El tema fundamental es ahora uno de competencia. Incluso si los empleados no tienen miedo de ser reemplazados, la preocupación es que de alguna manera no estarán calificados para interactuar con tecnología nueva y aparentemente sofisticada.

Los de cobots de Universal Robots ayudan a mitigar esta etapa de aprehensión con su simplicidad inherente. Cuando las personas escuchan ‘robot’, les preocupa que esta cosa sea realmente inteligente y haga sus trabajos. Pero cuando finalmente los trabajadores vean lo que son, piensan, bueno, este robot simplemente hace lo que está programado para hacer. Y eso es todo.

Incluso los empleados que inicialmente son escépticos reconocen rápidamente que los robots son colaborativos. Sin personas para trabajar con ellos, los robots no son útiles, y un empleado que trabaja con robots es mucho más valioso que antes. Como ejemplo, para que un empleado tenga que colocar una caja desde un punto a otro no es necesariamente algo a lo que un empleado esté aportando valor. Los trabajadores humanos podrían centrarse más en sus competencias básicas.

Dado que la capacitación necesaria para usar cualquier cobot de Universal Robots es tan mínima, los empleados pueden sentirse cómodos con el uso de robots casi de inmediato. Universal Robots facilita a los empleados de cualquier industria una implementación y conocimiento sencillos para interactuar con el robot, lo que necesitan hacer para controlarlo y los hace muy curiosos.

  1. Curiosidad, gran aliado para la innovación

La tercera etapa es, por supuesto, curiosidad. Ocurre a las pocas horas de que los robots se introducen por primera vez en el espacio de trabajo. Una vez que los empleados entienden para qué están diseñados los robots y cómo operarlos, hay una fase de experimentación. Dado que los robots son completamente autónomos, pero operan sin ninguna infraestructura de protección (en la mayoría de los casos y aplicaciones de producción), es tentador ver a qué tipo de cosas reaccionarán.

El experimento más común es colocarse delante de ellos para ver si se detendrán (lo hacen). A la gente también le gusta experimentar con obstáculos, usándolos a menudo para bloquear el movimiento de un robot.

  1. Tolerancia, una constante necesaria

Cuando la novedad desaparece (esto lleva de unos pocos días a unas pocas semanas) y los empleados se acostumbran al comportamiento y la funcionalidad de los robots, la siguiente etapa es la tolerancia. La etapa de tolerancia se correlaciona con aumentos tanto en las tasas de utilización como en la productividad, a medida que los empleados comienzan a usar más los robots y comienzan a verlos como herramientas.

Al igual que con cualquier otra herramienta versátil, a menudo los empleados que usan los robots a diario tienen sugerencias de formas en que pueden ser utilizados de manera más efectiva o de maneras completamente diferentes. Una vez que llegan los robots y los empleados se sienten cómodos con ellos es importante explorar diferentes opciones sobre cómo pueden utilizarse y dejar que las personas tengan voz y hacerlos sentir más parte del proceso.

  1. Satisfacción, el objetivo final

La etapa final es la satisfacción, donde los robots se convierten no solo en herramientas, sino en compañeros de trabajo que son una parte integral del espacio de trabajo. Esto mejora la experiencia laboral para los humanos que trabajan con ellos. Es fácil saber cuándo se alcanza esta etapa, porque los humanos comienzan a antropomorfizar a los robots, atribuyendo personalidades o emociones similares a las humanas a robots específicos que parecen ser un poco diferentes de los demás.

Cada cobot es el mismo hardware que ejecuta el mismo software, pero el nivel de autonomía que tienen alienta a las personas a tratarlos como individuos.

Es en este punto donde los robots comienzan a hacer la transición de novedades a herramientas útiles, e incluso valoran a sus compañeros de trabajo.

Con el tiempo, los empleados se dan cuenta de cuánta mejora aportan los robots a sus trabajos. Más allá de simplemente permitir que los trabajadores se concentren en tareas que son más interesantes y mentalmente desafiantes, los robots también se hacen cargo de gran parte del trabajo físico extenuante, como levantar, cargar, colocar, ensamblar, atornillar, entre otras. Los trabajadores se sienten mejor al final del día y se mantienen más saludables a largo plazo.

Para Universal Robots y las compañías que trabajan con nosotros, este es el objetivo: robots como colegas, no competidores, y robots que trabajan con personas, no en lugar de ellos. Hay razones económicas directas para esto que a menudo se pasan por alto en las conversaciones sobre robots y trabajos: a saber, los robots son cada vez más necesarios para ayudar a compensar la escasez de mano de obra que se está volviendo cada vez más grave, tanto en México como en Latinoamérica.

Desde nuestra perspectiva, en Universal Robots creemos que el futuro de los robots es que ayudarán a hacer más cosas dentro de todas las organizaciones e industrias al lado de los humanos, especialmente a medida que el mercado laboral continúa apretándose cada vez más en Latinoamérica.

La realidad de los robots que ingresan a la fuerza laboral está más matizada de lo que podría sugerir gran parte de la cobertura mediática reciente. No es solo que esto ya esté sucediendo; ya está sucediendo de manera sostenible y positiva tanto para las empresas como para sus empleados.