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LA CRISIS Y LA AUTOMATIZACIÓN CAMBIAN NUESTRO FUTURO LABORAL, PERO SE AVISTAN NUEVOS TRABAJOS

El informe El futuro del trabajo 2020, publicado recientemente por el Foro Económico Mundial destaca que el COVID-19 ha provocado que el mercado laboral cambie más rápido de lo esperado. El informe indica que lo que antes se consideraba el “futuro del trabajo” ya está aquí.

Para el 2025, la automatización y una nueva división del trabajo entre humanos y máquinas generarán disrupción en 85 millones de empleos a nivel mundial en empresas pequeñas, medianas y grandes en diferentes industrias y economías. Los roles en áreas como la entrada de datos, la contabilidad y el apoyo administrativo están disminuyendo en demanda a medida que aumenta la automatización y digitalización en el lugar de trabajo.

Más del 80% de los negocios están acelerando planes para digitalizar los procesos de trabajo e implementar nuevas tecnologías; y el 50% de los empleadores esperan acelerar la automatización de algunos roles en sus empresas. A diferencia de años anteriores, la creación de empleo se está desacelerando mientras que la disrupción de empleo se acelera.

La aceleración de la automatización y las consecuencias de la crisis ocasionada por el COVID-19 han profundizado las desigualdades existentes en los mercados laborales y han revertido los avances en el empleo obtenidos desde crisis financieras mundiales pasadas.

Es un escenario de doble disrupción que presenta otro obstáculo para los trabajadores en este momento difícil. La ventana de oportunidad para la gestión proactiva de este cambio se está cerrando rápidamente. Las empresas, los gobiernos y los trabajadores deben planificar trabajar juntos con urgencia para implementar una nueva visión para la fuerza laboral global.

Para 2025, los empleadores dividirán el trabajo entre humanos y máquinas por igual. Aumentará la demanda de los roles que aprovechan las habilidades humanas. Las máquinas se centrarán en el procesamiento de información y datos, tareas administrativas y trabajos manuales de rutina.

 

Nuevo sentido de urgencia para la revolución de la reconversión

 

A medida que evolucionen la economía y los mercados laborales, surgirán 97 millones de nuevos roles alrededor del mundo, en las industrias de tecnología de la cuarta revolución industrial como la inteligencia artificial, manufactura y en los campos de creación de contenido. Las tareas en las que los seres humanos están preparados para conservar su ventaja comparativa incluyen la gestión, el asesoramiento, la toma de decisiones, el razonamiento, la comunicación y la interacción.

Habrá un aumento en la demanda de trabajadores que puedan ocupar puestos de trabajo de la economía verde, roles a la vanguardia de la economía de datos e inteligencia artificial, así como nuevos roles en ingeniería, computación en la nube y desarrollo de productos.

Para aquellos trabajadores que permanecerán en sus funciones en los próximos cinco años, casi el 50% necesitará volver a capacitarse para mejorar sus habilidades básicas.

A pesar de la recesión económica actual, la mayoría de los empleadores reconocen el valor de capacitar nuevamente a su fuerza laboral. Un promedio del 66% de los empleadores alrededor del mundo esperan ver un retorno de inversión en la mejora y actualización de las habilidades de los empleados actuales dentro de un año. También esperan reasignar con éxito al 46% de los trabajadores dentro de su propia organización. En el futuro, veremos que las empresas más competitivas son las que han invertido mucho en su capital humano: las habilidades y competencias de sus empleados.

 

Construyendo un futuro del trabajo más inclusivo

Es probable que las personas y comunidades más afectadas por los cambios sin precedentes provocados por el COVID-19 sean las que ya se encuentran en mayor desventaja. En ausencia de esfuerzos proactivos, es probable que la desigualdad se vea agravada por el doble impacto de la tecnología y la recesión pandémica.

A raíz del COVID-19, la fuerza laboral de Latinoamérica experimentó un cambio inmenso. Si bien la rápida y asombrosa pérdida de empleo en los meses iniciales fue significativa, es solo una anomalía de esta recesión.

La pandemia ha impactado de manera desproporcionada a millones de trabajadores. La recuperación debe incluir un esfuerzo coordinado de recapacitación por parte de las instituciones para proporcionar un aprendizaje accesible y relevante para el trabajo que las personas puedan tomar desde cualquier lugar para regresar a la fuerza laboral.

Actualmente, solo el 21% de las empresas en todo el mundo pueden hacer uso de fondos públicos para programas de perfeccionamiento. El sector público necesitará un enfoque de tres niveles para ayudar a los trabajadores. Esto incluye proporcionar redes de seguridad más sólidas para los trabajadores desplazados, mejorar los sistemas de educación y capacitación y crear incentivos para las inversiones en los mercados y los empleos del mañana.

Las empresas pueden medir y divulgar su trato a los empleados mediante la adopción de métricas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Esto ayudará a evaluar el éxito, brindará apoyo donde sea necesario y garantizará que las nuevas brechas que surjan se identifiquen y cierren rápidamente.

 

Los pivotes profesionales se convierten en la «nueva normalidad»

 

A medida que las empresas piensan en formas de mejorar o hacer la transición de grandes cantidades de la fuerza laboral que están sin trabajo como resultado de COVID-19 a trabajos nuevos y más preparados para el futuro, estos nuevos conocimientos sobre las transiciones profesionales y las habilidades necesarias tendrán un enorme potencial para los líderes del sector público y privado por igual.

Diferentes estudios revelan que la mayoría de las transiciones a los trabajos del mañana provienen de trabajos no emergentes, lo que demuestra que muchos de estos trabajos son más accesibles de lo que los trabajadores podrían pensar.

Si las empresas ayudan a las personas y a los líderes que dirigen la financiación y la inversión de la fuerza laboral a identificar los pequeños grupos de habilidades que tendrían un impacto enorme en la apertura de trayectorias profesionales más sostenibles, se puede marcar una diferencia real al abordar los niveles sin precedentes de desempleo que se observan actualmente a nivel mundial.

En general, como nos vemos obligados a afrontar estas cuestiones de automatización con más urgencia y en circunstancias inusuales, será fundamental considerar y colaborar con todas las partes interesadas. Ya sea que la vida vuelva a la normalidad en cuestión de meses o años, todavía podemos tomar decisiones ahora que sean mejores para la sociedad en su conjunto a fin de prepararnos para el mejor resultado posible para el futuro del trabajo.

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